La marihuana en España está penada si su objetivo es el comercializarla. El autocultivo, es en parte permitido, aunque resulta algo complejo entender cómo funciona la ley. Básicamente, como sucede en todos los países.
La marihuana con uso terapéutico o medicinal es permitida bajo receta hospitalaria. Para el autocultivo, hay varios growshops que venden semillas de marihuana, fertilizantes, abonos, sustratos, etc.
Hay en muchas ciudades de España y generalmente, envían a muchas partes del mundo. Al menos a todo Europa.
En España, como en Uruguay, existen los Clubes sociales de cannabis, mediante el cual sus miembros pueden acceder al cannabis de forma legal, con un máximo de gramos por mes y pagando una cuota social como cualquier club.
Los requisitos para entrar a un club consisten en ser mayor de edad, consumidor de cannabis anteriormente y ser recomendado por un miembro.
Si bien hay ciertas legalidades sobre el consumo de marihuana en España, su consumición o posesión en la vía pública está penada. Puede sancionarse con una multa, tratamiento de desintoxicación, o si la cantidad es mucha y se considera que la intención era venderla, se pena con prisión.
Los gobiernos de España han ido cediendo poco a poco en cuanto a la legalidad de la droga, y España es de los pocos países que vende semillas tanto dentro del país como para otros.
Los avances en la legalidad del cannabis se hicieron para combatir el narcotráfico del Hachís, uno de los grandes problemas relacionados con la venta de drogas que afronta el país.
El Hachís se hace con la resina de la marihuana comprimida, y la traen desde Marruecos. Es la droga más traficada en el mercado negro español.